Cantucci: ingredientes y preparación
Los cantucci son galletas toscanas de almendra que se hornean dos veces, y ese doble horneado es lo que les da su textura seca y crujiente.
El error más habitual es tratarlos como galletas blandas: si al primer horneado la masa queda húmeda o si al cortar los bloques se aplastan, el resultado final se vuelve blando y sin carácter.
La clave está en un primer horneado suficiente y en un corte limpio antes del segundo.
Ingredientes y cantidades para unos 30 cantucci
Esta es una versión de referencia razonable para obtener unos 30 cantucci, aproximadamente 2 bandejas de tamaño medio:
- 250 g de harina de trigo de repostería
- 150 g de azúcar
- 120 g de almendras enteras con piel, tostadas y sin trocear
- 2 huevos grandes
- 1 yema de huevo extra (para pincelar, opcional)
- 5 g de polvo de hornear (una cucharadita rasa)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla o la ralladura de 1 naranja
Tiempo orientativo: 20 minutos de preparación, 15 minutos de reposo de la masa, unos 25 minutos de primer horneado y otros 10 a 15 minutos de segundo horneado, sin contar el enfriado.
Cómo preparar la masa de cantucci paso a paso
Tuesta las almendras en el horno a 170 °C durante unos 8 minutos, hasta que huelan a fruto seco tostado pero no se oscurezcan demasiado.
Déjalas enfriar. Precalienta el horno a 175 °C y cubre una bandeja con papel de horno.
En un bol amplio mezcla la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. En otro recipiente bate los huevos con la vainilla o la ralladura de naranja.
Incorpora los huevos a los secos y trabaja con una espátula hasta obtener una masa compacta.
Añade las almendras tostadas y amasa suavemente solo hasta que se repartan. La masa debe quedar firme y algo pegajosa; si se desmorona, añade una cucharadita de agua.
Divide la masa en dos porciones y forma dos troncos planos de unos 5 cm de ancho y 1,5 cm de alto sobre la bandeja, dejando espacio entre ellos porque crecerán ligeramente.
Pincela la superficie con la yema batida si quieres un acabado más dorado.
Primer horneado y corte de los cantucci
Hornea los troncos durante unos 25 minutos, hasta que estén dorados por encima y firmes al tacto.
La señal correcta es que el centro ya no esté húmedo pero aún conserve algo de elasticidad. Si lo sacas demasiado pronto, al cortar se deshará; si se queman los bordes, el sabor amargará.
Deja reposar los troncos 10 minutos fuera del horno. Después, con un cuchillo de sierra y sin aplastarlos, corta diagonalmente en tiras de unos 1,5 cm.
Este corte oblicuo es el que da la forma característica de los cantucci. Colócalas de nuevo sobre la bandeja, con la cara cortada hacia arriba.
Segundo horneado para lograr la textura crujiente
Hornea de nuevo a 160 °C durante unos 10 a 15 minutos, dando la vuelta a mitad de cocción si tu horno tiene puntos calientes.
El segundo horneado es el que deshidrata la galleta; sabrás que están listas cuando estén doradas y al enfriarse se endurezcan.
Recuerda que se endurecen más al enfriar, así que si las sacas con aspecto ya muy firme pueden quedar demasiado secas.
Déjalas enfriar completamente sobre una rejilla antes de guardarlas, ya que el crujido aparece del todo cuando pierden el calor.
Conservación y forma de servirlas
Guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Duran varios días sin perder textura. Tradicionalmente se sirven con un vino dulce para mojarlas, aunque también acompañan muy bien un café o una infusión.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar almendra ya pelada en lugar de almendra con piel?
Sí, pero el resultado cambia un poco. La almendra con piel aporta un sabor más intenso y ligeramente amargo que equilibra el dulzor. Si usas almendra pelada, tuéstala un poco más para recuperar profundidad aromática.
¿Por qué mis cantucci salen blandos?
Normalmente se debe a un primer horneado demasiado corto o a un segundo horneado insuficiente. Asegúrate de que el segundo horneado dure lo suficiente para deshidratar la galleta y de dejarlas enfriar por completo antes de guardarlas.
¿Puedo preparar la masa con antelación?
Sí. La masa aguanta bien en la nevera envuelta en film durante uno o dos días. Sácala con tiempo para que se atempere un poco antes de formar los troncos, porque en frío resulta más difícil de trabajar.

