Tiramisú: ingredientes y preparación
Capas de bizcochos de soletilla con café y crema de mascarpone.
El tiramisú se hace con capas de bizcochos de soletilla empapados en café, alternadas con una crema de mascarpone, huevo y azúcar, y se termina con cacao amargo espolvoreado.
Su gracia está en que el café ablanda el bizcocho sin deshacerlo y la crema queda sedosa, así que el resultado depende más del equilibrio entre humedad y textura que de una lista larga de ingredientes.
Ingredientes para un tiramisú de 6 a 8 raciones
- 500 g de mascarpone, bien frío
- 4 huevos medianos, separados (yemas y claras)
- 120 g de azúcar
- 300 ml de café espresso fuerte, templado (aprox. 2 cafés espresso o café de cafetera bien concentrado)
- 2 cucharadas de licor de café o de marsala (opcional, pero recomendable)
- 200 g de bizcochos de soletilla (tipo savoiardi), de los que se mojan bien sin romperse
- Cacao amargo en polvo para espolvorear, al gusto
Las cantidades son una versión de referencia razonable para un molde rectangular de unos 20 x 25 cm.
Si prefieres un café más suave, reduce el espresso y compensa con un poco más de tiempo de reposo, no con más azúcar.
Preparación de la crema de mascarpone
Empieza por la crema, porque necesita enfriarse mientras preparas el resto.
En un bol al baño maría, bate las yemas con 80 g del azúcar durante unos 5 minutos, hasta que la mezcla esté pálida, espesa y forme una cinta que cae lentamente.
Retira el bol del fuego cuando el huevo esté cocido ligeramente; no debe hervir ni cuajar en grumos.
Incorpora el mascarpone a la mezcla de yemas, una cucharada cada vez, batiendo con espátula o varillas a baja velocidad.
Busca una crema lisa y homogénea. Si se corta o se ve granulosa, el mascarpone estaba demasiado caliente o la mezcla no se enfrió lo suficiente.
En otro bol, monta las claras a punto de nieve con el resto del azúcar (40 g). La señal es que, al levantar las varillas, quede una punta firme que no se desmorone.
Incorpora las claras a la crema con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, para no perder volumen. Reserva en frío mientras preparas el café.
Montaje en capas y reposo
Mezcla el café templado con el licor en un plato hondo.
Mójate los bizcochos de soletilla durante apenas un segundo por cada lado: se ablandan enseguida, y si los dejas más tiempo se deshacen al manipularlos.
Coloca una primera capa en el fondo del molde, cubriéndolo sin dejar huecos grandes. Extiende encima la mitad de la crema de mascarpone con una espátula, nivelando la superficie.
Repite con una segunda capa de bizcochos mojados y el resto de la crema. Alisa la superficie para que el espolvoreado quede uniforme.
Tapa el molde y deja reposar en la nevera al menos 6 horas, idealmente toda la noche. Este reposo es lo que une los sabores y permite cortar porciones limpias.
Justo antes de servir, cierne el cacao amargo por encima. Espolvorea siempre al final para que no se humedezca ni se oscurezca.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer tiramisú sin huevo crudo?
Sí. Puedes sustituir la mezcla de yemas por una crema hecha solo con mascarpone, nata montada y azúcar glas. La textura será más ligera y menos densa, aunque el sabor cambia un poco. Esta versión conviene conservarla siempre refrigerada.
¿Cuánto dura el tiramisú en la nevera?
Bien tapado y refrigerado, suele mantenerse en buen estado uno o dos días si tiene huevo crudo en la crema. Es recomendable no dejarlo fuera de la nevera más de dos horas y consumirlo en ese plazo para conservar la textura.

