4 min de lectura · octubre 19, 2026

El sticky toffee pudding es un bizcocho húmedo de dátiles, bañado en una salsa caliente de caramelo y mantequilla que se absorbe lentamente.

Es uno de los postres más queridos del Reino Unido, sobre todo en invierno, y su gracia está en el contraste entre una miga casi melosa y una salsa que todavía burbujea cuando llega a la mesa.

Antes de empezar conviene aclarar una confusión habitual.

Muchos lo confunden con un pudin al vapor o con un bizcocho de jengibre, pero su identidad depende de dos cosas.

El puré de dátiles dentro de la masa y la salsa de toffee que se sirve encima.

Si falta alguna, el resultado se parece más a otro postre británico.

Ingredientes para sticky toffee pudding en versión de referencia

Esta receta rinde unas 6 porciones en moldes individuales o un molde rectangular pequeño.

El tiempo de preparación ronda los 25 minutos, la cocción entre 25 y 35 minutos según el molde y el horno, y el reposo de la masa unos 15 minutos antes de hornear.

  • 180 g de dátiles sin hueso, troceados
  • 240 ml de agua hirviendo
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 90 g de mantequilla blanda, más un poco para engrasar
  • 150 g de azúcar moreno
  • 2 huevos grandes
  • 180 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal

Para la salsa de toffee necesitas 120 g de mantequilla, 180 g de azúcar moreno, 180 ml de nata líquida para cocinar y una cucharadita de extracto de vainilla.

La sal puede ser una pizca muy pequeña si la mantequilla es sin sal.

Cómo preparar el bizcocho de dátiles paso a paso

Primero, precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa el molde con mantequilla y reserva. Pon los dátiles troceados en un bol y cúbrelos con el agua hirviendo.

Añade el bicarbonato y remueve: la mezcla hará espuma y se ablandará. Déjala reposar unos 10 minutos hasta que los dátiles estén blandos y la mezcla tibia.

Después, bate la mantequilla con el azúcar moreno hasta obtener una crema clara y esponjosa, lo que tarda unos 3 o 4 minutos con batidora de varillas.

Incorpora los huevos uno a uno, esperando a que cada uno se integre antes de añadir el siguiente. Si la masa se corta, no pasa nada: añade una cucharada de harina y sigue batiendo.

Tamiza la harina con la levadura y la sal. Añade la mitad a la mezcla de mantequilla y mezcla con movimientos suaves.

Vierte el puré de dátiles con su líquido, la vainilla y el resto de la harina, y remueve solo hasta que no queden grumos secos.

Una masa muy batida pierde ternura, así que es mejor parar cuando todo esté integrado.

Reparte la masa en el molde engrasado. Hornea unos 25 minutos para moldes individuales o entre 30 y 35 minutos para uno grande.

Está lista cuando al pinchar el centro con un palillo salga limpio o con alguna miga húmeda, y la superficie esté firme al tacto.

Salsa de toffee: el paso que define el postre

Mientras el bizcocho se hornea, prepara la salsa. Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio, añade el azúcar moreno y remueve hasta disolverlo.

Cuando empiece a burbujear, incorpora la nata poco a poco, sin dejar de remover, para evitar grumos.

Cuece 3 o 4 minutos hasta que espese ligeramente y cubra la cuchara. Retira del fuego y añade la vainilla.

Al servir, el bizcocho debe estar templado y la salsa caliente. Pincha la superficie con un tenedor, vierte una parte de la salsa para que se empape y sirve el resto aparte o por encima.

Si se enfría, la salsa espesa demasiado; caliéntala unos segundos antes de servir.

Señales de que el resultado va bien

Una miga húmeda pero cohesionada, con puntos oscuros de dátil, indica buena hidratación. Si queda seca o desmoronada, el horneado fue excesivo o faltó puré en la masa.

Si la salsa se separa, suele deberse a un fuego demasiado fuerte al añadir la nata; baja el calor y bate con energía.

Puedes conservar el bizcocho cubierto a temperatura ambiente uno o dos días, y recalentarlo en el horno antes de servir. La salsa se guarda en nevera varios días y se recalienta a fuego suave.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar dátiles secos sin remojar?

Es mejor hidratarlos con agua hirviendo durante unos minutos. Si están muy secos, la masa queda más compacta y el sabor a dátil se nota menos. Un remojo bien hecho les devuelve blandura y facilita triturarlos en puré.

¿Por qué mi salsa de toffee quedó arenosa?

Suele pasar cuando el azúcar no se disuelve del todo antes de hervir o cuando se añade la nata demasiado fría. Remueve hasta disolver el azúcar en la mantequilla y calienta la nata antes de incorporarla, así la textura queda lisa y brillante.

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