Anzac biscuits: receta tradicional de Australia
Las anzac biscuits son galletas de avena, coco y golden syrup que se hornean hasta quedar doradas por fuera y con un centro masticable.
¿Por qué no se parecen a una galleta de mantequilla de supermercado? Porque el jarabe y la avena les dan una textura irregular, y eso es justo lo que las hace reconocibles.
Estas galletas están ligadas al Día de ANZAC, el 25 de abril, cuando Australia y Nueva Zelanda recuerdan a sus soldados.
Eran fáciles de transportar y de conservar durante semanas, y esa tradición práctica explica buena parte de su receta:
- Pocos ingredientes
- Sin huevo
- Con poca humedad
Ingredientes para unas anzac biscuits de referencia
Esta es una versión de referencia razonable, pensada para unas 20 galletas de unos 6 cm de diámetro. Son cantidades orientativas que puedes ajustar según tu gusto, sin afirmar que sea la única forma correcta.
- 100 g de avena en copos finos o medianos
- 90 g de harina de trigo de repostería
- 85 g de coco rallado sin azúcar
- 100 g de azúcar moreno claro
- 115 g de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas soperas de golden syrup (o miel de caña si no lo encuentras)
- 1 cucharada sopera de agua caliente
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
Tiempo de preparación: unos 15 minutos. Horneado: 12 a 15 minutos. Rendimiento: unas 20 galletas.
Preparación paso a paso de las anzac biscuits
Precalienta el horno a 160 °C con calor arriba y abajo, y cubre una bandeja con papel de horno. Mezcla en un bol la avena, la harina, el coco y el azúcar moreno.
Remueve con una cuchara para repartir bien el azúcar, porque los grumos de azúcar quemados en el horno dejan manchas oscuras en la galleta.
En un cazo pequeño, derrite la mantequilla con el golden syrup a fuego suave. Cuando esté completamente líquida y brillante, retírala del fuego.
Disuelve el bicarbonato en la cucharada de agua caliente y añádelo a la mezcla de mantequilla: verás que burbujea un poco, y es una señal de que la reacción está activa.
Vierte la mezcla líquida sobre los secos y remueve hasta que todo quede húmedo y uniforme. La masa debe ser pegajosa, pero no líquida.
Si al apretar una porción no se mantiene en bola, añade una cucharada más de harina; si está demasiado seca y no se une, añade media cucharada de agua caliente.
Forma bolitas de unos 25 g, apriétalas ligeramente con la palma y colócalas separadas unos 4 cm, porque se expanden en el horno.
Hornea entre 12 y 15 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro aún parezca algo blando.
Sácalas y espera 5 minutos sobre la bandeja antes de pasarlas a una rejilla: seguirán endureciéndose mientras se enfrían.
Cómo reconocer la textura correcta
Una anzac biscuit bien hecha tiene bordes dorados y crujientes, y un centro que queda ligeramente masticable.
- Si sale completamente dura al enfriar, probablemente has horneado unos minutos de más o tu horno calienta en exceso.
- Si se deshace al tocarla, la masa tenía demasiada mantequilla o le faltó tiempo de reposo en la bandeja.
Conviene conservarlas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Con el tiempo se vuelven más suaves y más crujientes en los bordes, un cambio que muchos prefieren.
Si notas que se humedecen, puede deberse al ambiente húmedo de tu cocina.
Busca la guía de postres australianos más tradicionales si quieres comparar esta receta con otros dulces del país. Si te interesa algo más elaborado, prueba también las capas de vanilla slice paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer anzac biscuits sin golden syrup?
Sí, la miel de caña o una miel suave funcionan como sustituto razonable. El golden syrup aporta un dulzor caramelizado y un color dorado algo distinto, así que el resultado será parecido pero no idéntico en aroma.
¿Por qué mis galletas quedaron planas y extendidas?
Suele deberse a una masa demasiado líquida o a un horno poco caliente. Revisa que la mantequilla no esté excesivamente derretida y que el bicarbonato esté bien disuelto. Si la mezcla está muy húmeda, añade harina de una en una cucharada.
¿Se pueden congelar las anzac biscuits?
Sí, en un recipiente hermético se conservan bien congeladas durante varias semanas. Descongélalas a temperatura ambiente durante unos minutos antes de servir para que recuperen la textura.

