4 min de lectura · octubre 19, 2026

Bizcocho esponjoso con mermelada de albaricoque bañado en crema caliente.

El malva pudding es uno de los postres más queridos de Sudáfrica: un bizcocho húmedo y perfumado con mermelada de albaricoque, que se baña en una salsa cremosa y caliente justo al salir del horno.

Su gracia está en el contraste entre la miga esponjosa y el almíbar tibio que la empapa.

A continuación tienes una receta de referencia para hacerlo en casa, con cantidades razonables, tiempos orientativos y las señales que te indican cuándo va bien cada paso.

Ingredientes y rendimiento de la receta de malva pudding

Esta versión rinde unas 8 porciones en una fuente de horno rectangular de unos 20 x 25 cm, o un molde redondo de 22 cm.

Antes de empezar, reúne todos los ingredientes a temperatura ambiente, sobre todo el huevo y la leche, porque una masa demasiado fría se corta y no sube igual.

  • 2 cucharadas de mermelada de albaricoque (unos 40 g), idealmente de textura suave
  • 1 huevo grande
  • 150 g de azúcar blanca
  • 150 g de harina de trigo todo uso
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal derretida (unos 15 g)
  • 125 ml de leche entera tibia
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 cucharadita de canela en polvo (opcional)

Para la salsa necesitarás 100 g de mantequilla, 150 g de azúcar, 250 ml de nata líquida y 125 ml de agua.

Reserva también unos 2 minutos de atención constante durante la cocción del almíbar, porque es el paso que más se descuida.

Preparación de la masa: mezcla, reposo y horneado

Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo, y engrasa ligeramente el molde.

Bate el huevo con el azúcar hasta que la mezcla esté más clara y ligeramente espumosa, unos 3 minutos con varillas.

Incorpora la mermelada y la mantequilla derretida, y mezcla hasta obtener una crema homogénea sin grumos de fruta grandes.

En otro bol tamiza la harina con el bicarbonato y la canela.

Alterna la mezcla seca con la leche tibia, añadiendo la vainilla, y termina con el vinagre justo antes de verter la masa al molde.

El vinagre reacciona con el bicarbonato y ayuda a que el bizcocho suba, así que conviene que entre en el horno sin demora.

Hornea entre 30 y 35 minutos. Sabrás que está listo cuando al insertar un palillo en el centro salga limpio o con alguna miga húmeda, y la superficie esté dorada y firme al tacto.

Si al tocarlo el centro se hunde o tiembla mucho, dale unos minutos más.

Preparar la salsa caliente que empapa el bizcocho

Mientras se hornea, prepara la salsa en un cazo pequeño. Derrite la mantequilla con el azúcar y el agua a fuego medio, removiendo hasta disolver el azúcar.

Cuando empiece a hervir suavemente, añade la nata y deja que cueza 3 o 4 minutos más, sin que llegue a un hervor violento. Retira del fuego cuando la salsa esté ligeramente espesa y brillante.

Un detalle práctico: la salsa debe estar caliente cuando la viertas, pero no hirviendo. Si está demasiado caliente puede cortarse con la mantequilla, y si está fría no penetra bien.

Si notas que se separa, bate con unas varillas durante unos segundos a fuego muy bajo.

Cómo empapar y servir el malva pudding

Cuando saques el bizcocho del horno, pincha su superficie varias veces con un palillo o una brocheta.

Vierte poco a poco la salsa caliente sobre toda la superficie, dejando que se absorba antes de añadir más. Quizá sobre algo de salsa: no pasa nada, puedes reservarla para servir.

Deja reposar 10 o 15 minutos para que la miga absorba bien el almíbar.

Sírvelo tibio, acompañado de nata montada o de una bola de helado de vainilla, que contrasta muy bien con la salsa caliente.

Si se enfría por completo, puedes recalentarlo unos segundos en el microondas antes de servir.

Conservación y variantes para repetir la receta

El malva pudding se conserva bien tapado a temperatura ambiente uno o dos días, y en nevera aguanta algo más, aunque pierde frescura. Para recalentarlo, hazlo en porciones y con un poco de salsa extra.

Si quieres una versión menos dulce, reduce el azúcar del bizcocho a 120 g; la salsa, en cambio, conviene mantenerla para lograr la textura característica.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer el malva pudding sin mermelada de albaricoque?

Sí, aunque cambiará bastante el sabor. Puedes usar otra mermelada de fruta de textura suave, como melocotón o frutos rojos, pero el albaricoque aporta el toque ácido y perfumado que es característico del postre. Si la mermelada es muy espesa, añade una cucharada más de leche para mantener la miga húmeda.

¿Por qué la salsa se corta al verterla?

Suele ocurrir cuando la mantequilla y la nata se calientan demasiado y se separan. Retira la salsa del fuego antes de que hierva con fuerza y bátela suavemente a fuego muy bajo. También conviene verterla sobre el bizcocho ya caliente, pero sin que la salsa esté hirviendo.

¿Se puede preparar con antelación para una cena?

Sí, el bizcocho puede hornearse el mismo día y recalentarse después, y la salsa puede prepararse con unas horas de antelación y calentarse justo antes de servir. Lo ideal es empaparlo mientras aún está tibio, así que conviene hacer el último paso cerca del momento de la comida.

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