Cómo hacer arroz glutinoso con mango en casa: receta paso a paso

3 min de lectura · octubre 19, 2026

Arroz glutinoso con leche de coco servido con mango maduro.

El arroz glutinoso con mango se confunde a menudo con un arroz dulce cualquiera, pero lo que lo define es la textura.

Granos brillantes, pegajosos sin ser gomosos, bañados en leche de coco ligeramente salada y acompañados de mango maduro.

Esa combinación de dulce, salado y fresco es lo que hace que el postre funcione, y es precisamente lo que conviene cuidar al prepararlo en casa.

Ingredientes y cantidades para 4 raciones

  • 250 g de arroz glutinoso (arroz dulce o de pegar), de grano corto o medio.
  • 400 ml de leche de coco de buena calidad (no light).
  • 100 g de azúcar blanco.
  • 1/2 cucharadita de sal fina.
  • 1 mango maduro pero firme (unos 400 g de pulpa, aproximadamente 1 mango grande).
  • 1 cucharada de semillas de sésamo blanco tostadas (opcional).

Tiempo total orientativo: 40 minutos de remojo y cocción, más unos 20 minutos de reposo.

Para una leche de coco de cocina de mayor densidad, puedes reservar unos 3 cuartos de ella para la salsa y otro cuarto para el arroz al final.

Preparar el arroz glutinoso con mango: remojo y cocción

Vídeo relacionado: Cómo hacer ARROZ GLUTINOSO CON MANGO perfecto/receta paso a pasoVer en YouTube ↗

Lava el arroz en agua fría varias veces hasta que el agua salga casi transparente. Este paso elimina el almidón superficial que haría que los granos se apelmazaran de forma desigual.

Después déjalo en remojo al menos 2 horas, o toda la noche en la nevera, hasta que los granos estén opacos y blandos al apretarlos entre los dedos.

Escurre bien el arroz y cuécelo al vapor durante unos 20 a 25 minutos, en un cesto sobre agua hirviendo y con un paño limpio bajo la tapa para que el vapor no gotee.

Sabrás que está listo cuando los granos estén translúcidos, tiernos por fuera y firmes en el centro al probarlos.

La salsa de coco: cómo evitar que se corte

Mientras el arroz se cuece, calienta 300 ml de leche de coco con el azúcar y la sal a fuego suave, removiendo hasta que el azúcar se disuelva.

Atención: no dejes que hierva con fuerza: la leche de coco se separa y pierde su aspecto cremoso. Cuando empiece a humear y note un ligero espesor en la cuchara, retírala del fuego.

Reserva unos 3 cucharones de esa salsa para untar el arroz caliente. Esto es lo que le da su brillo característico. El resto puede quedarse en un cuenco aparte para servir por encima.

Montaje y servicio del postre

Cuando el arroz esté cocido, pásalo a un recipiente y vierte encima la salsa reservada mientras aún está caliente.

Remueve con cuidado con una espátula para que absorba el líquido sin romper los granos. Tápalo y deja reposar unos 15 a 20 minutos: el arroz terminará de hidratarse y quedará uniforme.

Pela el mango y córtalo en láminas finas, de forma que combine bien con el arroz en cada bocado.

Sirve el arroz en porciones, colocando el mango al lado y bañando con un poco de la salsa restante. Si quieres, espolvorea por encima las semillas de sésamo tostadas para añadir un punto crujiente.

Cómo saber si el resultado es correcto

El arroz debe quedar brillante y ligeramente pegajoso, pero no apelmazado. Si al servirlo se forma una masa compacta, probablemente se cocinó con demasiada agua o se removió en exceso mientras se enfriaba.

Si los granos están secos, falta salsa o no se dejó reposar lo suficiente.

El mango debe estar maduro para aportar dulzor y jugosidad sin amargor. Un mango demasiado verde le resta contraste con la cremosidad del coco; uno pasado puede deshacerse al cortar.

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