3 min de lectura · octubre 19, 2026

Los ovos moles de Aveiro son uno de esos dulces que se entienden mejor cuando se tiene delante la masa que cuando se lee la lista de ingredientes.

Son yemas batidas con azúcar hasta formar una crema espesa, que se cocina despacio hasta que toma cuerpo y se rellena en obleas finas.

Esta receta sigue la lógica de un dulce conventual: pocos ingredientes y mucho control de la temperatura.

Antes de empezar, conviene saber que la clave no está en la cantidad, sino en la paciencia durante la cocción.

Ingredientes para ovos moles de Aveiro (referencia para 12 unidades)

  • 12 yemas de huevo grandes (unos 240 g sin clara)
  • 250 g de azúcar blanca
  • 100 ml de agua
  • 1 pizca de sal fina
  • Unas gotas de zumo de limón (opcional, para dar brillo)
  • 12 obleas redondas de 6 cm, las de tipo hostia

Las cantidades son una referencia razonable para empezar.

Si tus yemas son pequeñas, pesa el conjunto y ajusta el azúcar para que la proporción sea de aproximadamente una parte de azúcar por una de yema en peso.

Esa relación determina la textura final y evita que la crema quede aguada o demasiado dura.

Preparación de la crema de yemas paso a paso

Primero prepara un almíbar ligero: calienta el agua con el azúcar a fuego medio hasta que se disuelva por completo.

Cuando hierva, sube un poco la temperatura y deja que llegue a unos 110 °C, un punto en el que las burbujas se vuelven más lentas y espesas.

Retira del fuego y deja templar unos minutos antes de incorporarlo a las yemas.

Bate las yemas con la pizca de sal en un bol de acero que pueda ponerse sobre un cazo con agua.

Vierte el almíbar templado en hilo fino mientras bates, sin parar, para que las yemas no se cuajen.

Cuando la mezcla esté lisa y ligeramente espumosa, colócala sobre un baño maría a fuego suave, removiendo sin descanso.

La cocción dura entre 10 y 15 minutos. Sabrás que va bien cuando la crema espese y deje un surco al pasar la cuchara por el fondo.

Si empieza a formar grumos, retira el bol del calor y bate con más energía. Nunca dejes que hierva, porque la yema se cuajará y perderás la textura sedosa que define a este dulce.

Montaje en obleas y reposo

Cuando la crema esté lista, deja que templar a temperatura ambiente unos 10 minutos. Coloca una oblea sobre la superficie de trabajo y pon una cucharada generosa de crema en el centro.

Cubre con otra oblea y presiona con suavidad para sellar los bordes, sin aplastar el relleno hasta el exterior.

Deja reposar los ovos moles a temperatura ambiente durante unas 2 horas para que la crema se asiente y las obleas se impregnen ligeramente.

  • Si los guardas en nevera, sácalos una hora antes de servir para recuperar su textura. Consérvalos en un recipiente hermético y consúmelos en 2 o 3 días.
  • Si al pasar la cuchara la crema queda demasiado líquida, vuelve a calentar un poco al baño maría durante un par de minutos.
  • Si por el contrario se vuelve granulosa, es señal de que la temperatura ha subido demasiado: en ese caso conviene empezar de nuevo, porque no se recupera bien.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden hacer ovos moles sin baño maría?

Es poco recomendable. El baño maría reparte el calor de forma suave y permite controlar la cocción de las yemas. Cocinar directamente en el cazo aumenta el riesgo de que se cuajen de golpe, sobre todo si no se remueve sin pausa.

¿Qué hacer si la crema queda demasiado líquida?

Vuelve a calentarla al baño maría unos minutos, removiendo continuamente, hasta que deje un surco al pasar la cuchara. Evita subir mucho la temperatura, porque las yemas pueden cortarse y el resultado perdería su textura sedosa.

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