5 min de lectura · octubre 19, 2026

Tarta de bizcocho, crema y nata cubierta de mazapán verde.

La prinsesstårta es uno de los postres más reconocibles de la repostería sueca.

Un bizcocho ligero, capas de crema pastelera y nata montada, una cúpula de nata y, por encima, una capa fina de mazapán verde.

Su nombre apunta a la costumbre de servirla en celebraciones familiares, aunque el dulce hoy se encuentra tanto en cafeterías como en casas particulares.

La receta que sigue es una versión de referencia razonable, pensada para repetirse en cocina doméstica sin equipamiento profesional.

Ingredientes para una prinsesstårta de 10 a 12 porciones

Para el bizcocho necesitarás 4 huevos grandes, 120 g de azúcar, 120 g de harina de trigo, 1 cucharadita de levadura química y una pizca de sal.

Para el relleno, 500 ml de leche entera, 4 yemas, 100 g de azúcar, 40 g de maicena, 1 cucharadita de extracto de vainilla y 30 g de mantequilla.

Para la nata, 500 ml de nata para montar bien fría, 30 g de azúcar glas y, si quieres, una cucharadita de extracto de vainilla.

Para la cobertura, 300 g de mazapán verde comercial o casero y unas gotas de colorante alimentario verde natural.

Preparación del bizcocho esponjoso

Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo y forra un molde redondo de 22 cm con papel de horno.

Bate los huevos con el azúcar durante unos 6 a 8 minutos, hasta que la mezcla esté pálida, espesa y forme una cinta que tarda en desaparecer al levantar las varillas.

Ese punto es la base de la esponjosidad, así que no conviene quedarse corto.

Tamiza la harina con la levadura y la sal e incorpórala en dos tandas con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, para no perder aire.

Vierte la masa en el molde, alisa la superficie y hornea entre 25 y 30 minutos.

Está lista cuando al pinchar el centro con un palillo sale limpio y el bizcocho recupera su forma al presionarlo suavemente.

Deja enfriar unos 10 minutos en el molde y después sobre una rejilla.

Cuando esté frío, córtalo horizontalmente en tres discos finos, de unos 1 a 1,5 cm cada uno; si el bizcocho ha subido mucho, recorta los bordes para que las capas queden parejas.

Crema pastelera para el relleno

Calienta la leche con la vainilla sin que llegue a hervir. En un bol, mezcla las yemas, el azúcar y la maicena hasta obtener una crema homogénea.

Vierte un poco de leche caliente sobre esa mezcla removiendo sin parar, para templarla, y luego devuélvelo todo a la olla.

Cocina a fuego medio-bajo removiendo constantemente hasta que espese y empiece a burbujear suavemente; mantén la cocción un minuto más para eliminar el sabor a maicena cruda.

Retira del fuego, incorpora la mantequilla en trozos y cubre la superficie con film en contacto para evitar la costra.

Enfría por completo antes de usarla. Una crema tibia se corre entre las capas y debilita la estructura del pastel.

Montaje de la nata y la cúpula

Monta la nata con el azúcar glas y la vainilla hasta obtener picos firmes que se sostengan sin deshacerse. Si la nata se separa, deja de batir de inmediato.

Coloca el primer disco de bizcocho sobre un plato de servir, extiende una capa generosa de crema pastelera y cubre con un poco de nata.

Repite con el segundo disco y, al terminar, cubre el tercero con el lado plano hacia arriba.

Para dar forma de cúpula, cubre toda la superficie y los laterales con una capa fina de nata, reservando la mayor parte para modelar la parte superior. Refrigera 30 minutos para que la nata firme.

Después aplica el resto de nata con una espátula en forma de cúpula suave y alisa los bordes. Si quieres un acabado más limpio, pasa una espátula metálica con un poco de agua caliente.

Cobertura de mazapán verde

Amasa el mazapán con una gota de colorante verde hasta que el color sea uniforme. Trabaja sobre una superficie ligeramente enharinada con azúcar glas para que no se pegue.

Estira una lámina de unos 2 a 3 mm de grosor, lo suficiente para cubrir la cúpula sin que se rompa.

Apoya el mazapán sobre la nata, alisa con las manos y recorta el sobrante alrededor de la base.

Si el mazapán se agrieta, humedece ligeramente los dedos y repara la zona. Como detalle decorativo tradicional puedes añadir una rosa de mazapán en el centro, aunque la prinsesstårta se disfruta igual sin ella.

Conserva el postre refrigerado y sácalo unos 20 minutos antes de servir para que la crema recupere textura.

Cómo saber que la prinsesstårta está bien montada

El resultado correcto tiene capas definidas, un bizcocho húmedo sin ser empapado y una nata firme que no gotea al cortar.

Si la crema pastelera está blanda, el pastel se desmorona; si el mazapán queda demasiado grueso, puede resultar pesado.

Al cortar, la porción debe mostrar las tres capas limpias. Sirve el postre frío, con un cuchillo previamente pasado por agua caliente para cortar sin arrastrar la cobertura.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preparar la prinsesstårta el día anterior?

Sí, siempre que la conserves refrigerada en un recipiente cerrado. Monta el bizcocho y la crema con antelación, pero cubre con el mazapán el mismo día o el anterior, para que no se humedezca. Consumida en uno o dos días, la textura se mantiene bien.

¿Se puede usar nata ya montada de bote?

Es posible en apuros, aunque la nata montada en casa aguanta mejor la cúpula y tiene mejor sabor. Si usas nata en spray, comprueba que sea para repostería y refrigera el postre hasta el momento de servir.

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