Cómo hacer sopaipillas pasadas en casa: receta paso a paso

5 min de lectura · octubre 19, 2026

Sopaipillas de zapallo bañadas en almíbar de chancaca, clásicas de los días de lluvia.

Las sopaipillas pasadas son una de esas preparaciones que se hacen cuando llueve o cuando la mesa pide algo caliente y dulce.

Se trata de sopaipillas de zapallo fritas y luego bañadas en un almíbar de chancaca con especias, que se deja reposar hasta que la masa absorbe el sirope y se vuelve tierna por dentro.

Aquí encontrarás una receta de referencia, con cantidades razonables, y las señales prácticas que te indican cuándo avanzar en cada etapa.

Ingredientes y rendimiento para las sopaipillas pasadas

Esta versión rinde unas 20 sopaipillas medianas, suficientes para cuatro o cinco personas como postre o merienda.

Las cantidades son una base de trabajo:

  • El zapallo varía mucho en humedad
  • Así que puede que necesites un poco más
  • Menos de harina
  • 400 g de zapallo de guiso (tipo kabocha o zapallo camote), pelado y sin semillas
  • 250 g de harina sin polvos de hornear, más un poco extra para amasar
  • 1 cucharadita de levadura química (polvos de hornear)
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de manteca o aceite neutro
  • Aceite abundante para freír (unos 1 a 1,5 litros)
  • Para el almíbar: 300 g de chancaca o piloncillo, 1 litro de agua, 1 rama de canela, 2 o 3 clavos de olor y una cáscara de naranja

El tiempo total ronda 1 hora y media, de la cual unos 30 minutos son de cocción del zapallo y del almíbar, y el resto corresponde a amasado, reposo y fritura.

Conviene dejar las sopaipillas en almíbar al menos 2 horas antes de servir.

Cómo cocer y preparar el zapallo para la masa

Vídeo relacionado: Cómo hacer SOPAIPILLAS PASADAS [Receta Fácil]Ver en YouTube ↗

Corta el zapallo en trozos pequeños y colócalo en una olla con poca agua, justo para que no se queme.

Cocínalo tapado a fuego medio hasta que al pinchar con un tenedor no ofrezca resistencia, señal de que está blando y sin agua libre. Escúrrelo bien y tritúralo hasta obtener un puré liso.

Deja enfriar el puré unos minutos. Si queda muy húmedo, sécalo unos segundos en la olla a fuego suave removiendo, porque el exceso de agua hará que la masa se pegue y que las sopaipillas absorban aceite en exceso.

Amasado y reposo de la masa de sopaipillas pasadas

En un bol mezcla la harina, la levadura química y la sal.

Agrega el puré de zapallo tibio y la manteca, y trabaja con las manos hasta obtener una masa homogénea que no se pegue en los dedos.

Si está muy blanda, suma harina de a poco; si queda seca y se agrieta, añade una cucharada de agua tibia.

Amasa durante unos 3 a 4 minutos, hasta que la masa se sienta suave y elástica.

Tápala con un paño y déjala reposar 15 minutos. El reposo permite que la harina hidrate y que la masa sea más fácil de estirar.

Formado y fritura de las sopaipillas

Estira la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta un grosor de unos 4 a 5 milímetros.

Corta círculos de unos 8 a 9 centímetros con un vaso o cortapastas, reunendo y reestirando los recortes. Haz un pequeño corte en el centro si quieres que se abran mejor al freír.

Calienta el aceite a unos 170 °C, temperatura en la que al introducir un trozo pequeño de masa aparecen burbujas suaves y constantes sin que el aceite humee.

Fríe 3 o 4 sopaipillas a la vez, dándolas vuelta cuando estén doradas por abajo, unos 1 a 2 minutos por lado.

Si se oscurecen muy rápido, baja el fuego; si quedan pálidas y grasosas, el aceite está frío.

Escúrrelas sobre papel absorbente. Tienen que quedar doradas por fuera y firmes, sin aspecto cruado por dentro.

Preparación del almíbar de chancaca

En una olla pon el agua, la chancaca rallada o picada, la canela, los clavos y la cáscara de naranja. Lleva a fuego medio y revuelve hasta que la chancaca se disuelva por completo.

Después deja hervir suavemente durante unos 15 a 20 minutos, hasta que el líquido espese levemente y cubra el dorso de una cuchara sin escurrir de inmediato.

Retira la cáscara de naranja y las especias antes de usar el almíbar. Si lo quieres más denso, cocínalo unos minutos más, pero ten en cuenta que se espesará aún más al enfriar.

Cómo bañar y reposar las sopaipillas pasadas

Mientras el almíbar todavía está tibio, sumerge las sopaipillas fritas, unas pocas a la vez, y déjalas empapar un par de minutos dándolas vuelta.

Luego colócalas en una fuente honda, cubriéndolas con el almíbar restante. Deja reposar al menos 2 horas a temperatura ambiente para que el sirope penetre y la masa quede jugosa.

Sirve tibias o a temperatura ambiente. Si las preparas con antelación, guárdalas tapadas en un lugar fresco, y no las refrigeres si quieres conservar mejor la textura.

Al día siguiente se mantienen bien, aunque pierden algo de su crujiente exterior.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden hacer sopaipillas pasadas con zapallo de otro tipo?

Sí, el zapallo camote o la kabocha funcionan muy bien porque son dulces y tienen buena textura. Con zapallos más acuosos conviene escurrir el puré antes de amasar para no tener que añadir demasiada harina.

¿Qué pasa si no tengo levadura química?

Puedes sustituirla por una pizca de bicarbonato con una cucharadita de jugo de limón, aunque el resultado es distinto. Las sopaipillas quedarán algo más compactas, por lo que conviene estirar la masa un poco más fina.

¿Cómo reconozco que el almíbar está en su punto?

Cuando al pasar una cuchara por el líquido deja una capa ligera que se escurre despacio, el almíbar ya tiene cuerpo. Si se ve muy líquido, cocínalo unos minutos más antes de retirarlo del fuego.

¿Se pueden congelar las sopaipillas pasadas?

Es posible congelarlas ya bañadas en almíbar, en un recipiente hermético, y descongelarlas en la nevera de un día para otro. La textura se mantiene razonablemente, aunque no es igual que recién hechas.

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